DECLARACÓN DE FE

«Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.» Ap. 7: 9-10

La Asociación SEGADORES, como movimiento cristiano evangélico peruano abocado a obedecer y promover el llamado de Dios a alcanzar con el Evangelio de Jesucristo a las etnias no alcanzadas del Perú y del mundo, expresamos nuestra declaración y confesión de fe:

1. Creemos que la Biblia es un libro de origen divino-humano, escrito, editado, copilado y transmitido bajo la inspiración y providencia de Dios dentro de la comunidad fiel a la revelación divina. Ya que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Tim.3:15-17), por lo tanto, es la autoridad final de doctrina y conducta que rige nuestras vidas.

2. Creemos en Dios, el único ser auto-existente, Santo, Padre Eterno, Creador y Sustentador Soberano de todo lo que existe, El Todopoderoso, Omnisciente, Omnipresente, Juez Justo, Celoso, Fiel, Inmutable, Bueno, Amoroso y Misericordioso, uno en esencia y trino en persona: Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, conocido por su nombre Yahweh (Yo Soy el que Soy) y revelado a los hombres por medio de la Creación, los Profetas, las Escrituras y la encarnación del Hijo Jesucristo, como único Salvador.

3. Creemos que el hombre y la mujer fueron creados por Dios como “imagen y semejanza de Dios” inalterable (Gen 1:26 y 9:6) y por lo tanto son soberanos siervos del mundo creado, capaces de relacionarse con su Creador a nivel intelectual, emocional, volitivo, espiritual y por lenguaje (“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” – Deut 6:5), ambos siendo responsables de cumplir el mandato de fructificar y administrar la creación hasta su glorificación final.

4. Creemos en un mundo invisible sobrenatural, poblado por seres espirituales inteligentes y poderosos, creados por Dios con una existencia eterna contingente, en el cual un ser de alto rango identificado como Lucero de la Mañana (Isa 14:12-15), creado en estado perfecto, cayó por su propia iniquidad (Eze 28:14,15), convirtiéndose en Satanás, la serpiente edénica (Gen 3), tentador y acusador del hombre, adversario de Dios, que llegó a ser el príncipe de este mundo (Juan 14:30) y de las potestades del aire (Efe 2:2), y que mantiene a la humanidad cautiva por medio del miedo a la muerte y su aguijón (el pecado), gobernando en este “siglo malo” por medio de sus huestes de espíritus de maldad, principados, potestades, tronos y dominios celestiales invisibles, pero cuyo destino final es el infierno.

5. Creemos en la Caída Universal iniciada con la desobediencia del primer hombre Adan, por la cual la muerte y la corrupción de la naturaleza humana afectaron a todos los seres humanos (Rom.5:12), de la cual nacen los pecados personales (Santiago 1:14,15), quedando así todos separados de Dios y completamente incapaces de restaurarse y redimirse por sí mismos, y que sin intervención divina terminarán en condenación eterna.

6. Creemos en el Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, Logos nacido por una virgen, en el cual “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Col 2:9), y quien, viviendo una humanidad sin pecado, se entregó a si mismo en expiación perfecta por los pecados de todos los hombres, fue crucificado y murió, “fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1Cor.5:4), que “habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios” (Heb.10:12) “despojando a los principados y a las potestades” (Col 2:15), “que también intercede por nosotros” (Rom.8:34) como Sumo Sacerdote y único mediador perfecto (Heb 4:14-16, Hech 4:12). “Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hech.1:11) por segunda vez en forma personal, física, visible e inminente para glorificar a su Iglesia, “y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.” (Dan 7:14)

7. Creemos en la Salvación de la muerte, del pecado y de seres espirituales malignos, la cual se consigue por una fe leal hacia el Único Salvador y Mediador, el Señor Jesucristo, pues “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12); “porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. (Efe.2:8-9)

8. Creemos en Dios Espíritu Santo, Espíritu de Verdad, Consolador que procede del Padre y del Hijo, y vino para dar testimonio de Cristo (Juan 15:26), para “convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8) y para habitar en el creyente “para siempre” (Juan 14:16), “enseñándole todas las cosas y guiándole a toda verdad” (Juan 16:13). Es el dador de dones espirituales, los cuales El reparte a cada creyente en particular “como El quiere” (1Cor 12:11), “para edificación de la iglesia”. (1Cor 14:12)

9. Creemos que la Santidad es la separación del creyente del pecado, del sistema del mundo y de lealtades ajenas a Dios, surgida de nuestra posición en Cristo y efectuada por Dios Espíritu Santo (1Cor.6:11) que usa nuestra activa participación, a través de una consagración continua y rendición absoluta al Señorío de Cristo. La santidad del creyente es la voluntad de Dios para todo creyente (1 Tes.4:3, 1Cor.1:2) y la perfecta expresión del carácter de Cristo.

10. Creemos que la Iglesia Universal es la expresión terrenal del Reino de Dios, el Cuerpo visible de Cristo, y el pueblo actual de Dios, que administra la revelación de Dios y la proclamación del Evangelio. “Dios mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe.4:11-12). La Iglesia existe en congregaciones locales variadas en todas las lenguas, tribus y pueblos, organizadas según el contexto cultural al cual pertenecen, para la alabanza de la gloria de Dios (Efe.1).

11. Creemos que el Bautismo por inmersión en agua en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es un mandamiento irrepetible que simboliza la unión en la muerte y resurrección de Jesucristo y señala el reconocimiento oficial de pertenencia al Cuerpo de Cristo (la Iglesia) y la transición bajo la autoridad del Reino de Dios. (Rom.6:4, 1 Pe 3:18-22).

12. Creemos en la Resurrección de los muertos, unos “a resurrección de vida” otros “a resurrección de condenación” (Juan 5:29) “por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.” 1 Cor.15:21

13. Creemos en un Juicio Final, que Dios presidirá para traer el castigo eterno y consciente de todos los injustos, sean seres humanos o entes sobrenaturales y la glorificación y recompensa eterna de los salvados por Cristo, en Presencia de Dios.